Sarah Black nació el 12 de octubre de 1988 en San Diego, California. Creció en un entorno familiar modesto, con una madre enfermera y un padre mecánico. Desde muy joven mostró interés por las artes escénicas, participando en obras escolares y clases de danza. A los 16 años comenzó a trabajar como modelo de fotografía artística, lo que la llevó a explorar el mundo del entretenimiento para adultos de manera progresiva.
En 2008, con 20 años, Sarah se mudó a Los Ángeles después de conocer a un agente de talentos en una exposición de modelos. Su primera actuación fue para el estudio ''Brazzers'', donde grabó una escena de temática juvenil. La experiencia le resultó natural, y en menos de un año ya había firmado contratos con varias productoras independientes. Durante ese período compaginó el rodaje con trabajos de camarera para costearse el alquiler.
El salto a la fama llegó en 2011 cuando protagonizó una serie de escenas de alto presupuesto para la compañía ''Vivid Entertainment''. Su capacidad para interpretar roles diversos, desde personajes tímidos hasta figuras dominantes, le valió elogios de colegas y críticos. Ese mismo año recibió su primera nominación a los Premios AVN en la categoría de Mejor Actriz Revelación. Aunque no ganó, la exposición le abrió puertas en Europa, donde trabajó con estudios franceses y españoles.
Entre 2013 y 2016, Sarah Black vivió temporalmente en Barcelona y Madrid, colaborando con productoras locales como ''Private Media Group''. Allí aprendió español de manera fluida y participó en películas con argumentos más elaborados, alejándose del contenido puramente explícito. Esta etapa marcó un giro en su carrera: comenzó a dirigir sus propias escenas y a escribir guiones. En 2015 fundó su propia productora, ''Black Rabbit Studios'', enfocada en contenido feminista y ético.
En 2019, Sarah anunció su retiro temporal de la actuación para centrarse en la producción y en proyectos de bienestar animal. Mantiene una relación estable con un fotógrafo canadiense desde 2017, y reside en una granja en Oregón donde cría caballos rescatados. Aunque no descarta regresar a la cámara para proyectos muy específicos, su foco actual está en la formación de nuevos talentos a través de talleres online. En entrevistas recientes ha declarado que nunca planeó trabajar en la industria del cine para adultos, pero agradece las oportunidades que le ha dado.